Calla mi boca y…

Calla mi boca y paraliza
mis labios el silencio.
Pero no,
no es porque mi corazón no sienta,
sino porque mi mente aletea
como un pájaro del laberinto
y atraviesa
tantas emociones en un segundo
que no hay palabra que abarque tanto,
ni emoción que abrace este todo
tan oscuro como mío.