Blade Runner

Esta mañana de espejos negros,

de silencio y soledad,

sabe a hielo en la memoria,

a parálisis en el quicio de la puerta

y al lánguido rumor de la melancolía.

Las ramas desnudas

no florecen con el frío,

pero el gato hambriento

prefiere ignorar estas sutilezas.

Le miro, me mira

y pienso que

si fuera un replicante vería

que, a pesar de todo,

sigue habiendo mucha lluvia

en el corazón de esta flor tardía.

La Guardarraya revista literaria.

Hace cosa de un mes y medio se colgó el primer número de la revista literaria digital La guardarraya, dirigida por el poeta Carlos Ernesto García y dedicada al gran Nicanor Parra, recientemente fallecido a los 103 años.

Os aconsejo que paséis las páginas de su issuu y que disfrutéis de sus artículos y de los autores citados, que no son pocos. Especializada en poesía, en los próximos números quiere abrirse paso al mundo de la narrativa con el mismo acierto: la promoción de autores noveles y consagrados. También los podéis encontrar en Facebook y Twitter. Si os animáis a enviarles algún texto, os deseo mucha suerte. A mí me han regalado una reseña de mi próximo poemario -ahora mismo a concurso- realizada por Ronald Bonilla, premio nacional de poesía en Costa Rica y en el próximo número (febrero 2018) publicarán un artículo mío sobre uno de los cafés literarios con más solera de Barcelona, El café de la Ópera.

Espero que os guste. Animaos y compartid!

 

Soledad.

Este silencio

frío como el deshielo,

la puerta cerrada y tú imagen

dormida

casi ingrávida

dando calor a una mañana

de la que sólo espero

una taza de té

y que pase el tiempo.

No es una gran perspectiva

-si lo pienso-

pero hay momentos en los que la vida

espera afuera,

más allá de los cristales y de los deseos.

Porque aquí dentro,

en esta avenida repleta de palabras

y de espectros,

solo queda espacio para los recuerdos.

Tú sigue volando,

yo me quedo.

Dos desiertos

Hay tanto dolor en mí que la muerte…

¡Esa madre!

Mueve los labios mientras recito este poema.

Una angustia fantasmagórica, lacerante,

que me parte el pecho en dos desiertos.

Uno

el de tu ausencia perenne.

El otro

el de mi espejo.

Queda prohibido. De Alfredo Cuervo Barrera.

¿Qué es lo verdaderamente importante?
Busco en mi interior la respuesta,
y me es tan difícil de encontrar.

Falsas ideas invaden mi mente,
acostumbrada a enmascarar lo que no entiende,
aturdida en un mundo de falsas ilusiones,
donde la vanidad, el miedo, la riqueza,
la violencia, el odio, la indiferencia,
se convierten en adorados héroes.

Me preguntas cómo se puede ser feliz,
cómo entre tanta mentira se puede vivir,
es cada uno quien se tiene que responder,
aunque para mí, aquí, ahora y para siempre:

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos,
sentirme sólo alguna vez.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños.

Queda prohibido no demostrarte mi amor,
hacer que pagues mis dudas y mi mal humor,
inventarme cosas que nunca ocurrieron,
recordarte sólo cuando no te tengo.

Queda prohibido dejar a mis amigos,
no intentar comprender lo que vivimos,
llamarles sólo cuando les necesito,
no ver que también nosotros somos distintos.

Queda prohibido no ser yo ante la gente,
fingir ante las personas que no me importan,
hacerme el gracioso con tal de que me recuerden,
olvidar a toda la gente que me quiere.

Queda prohibido no hacer las cosas por mí mismo,
no creer en mi dios y hacer mi destino,
tener miedo a la vida y a sus castigos,
no vivir cada día como si fuera un último suspiro.

Queda prohibido echarte de menos sin alegrarme,
olvidar los momentos que me hicieron quererte,
todo porque nuestros caminos han dejado de abrazarse,
olvidar nuestro pasado y pagarlo con nuestro presente.

Queda prohibido no intentar comprender a las personas,
pensar que sus vidas valen más que la mía,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha,
pensar que con su falta el mundo se termina.

Queda prohibido no crear mi historia,
dejar de dar las gracias a mi familia por mi vida,
no tener un momento para la gente que me necesita,
no comprender que lo que la vida nos da, también nos lo quita.

Alfredo Cuervo Barrero

Cuando las palabras no bastan…

Cuando las palabras no bastan,

justo en ese instante fatídico,

en que los versos

se vuelven piedras cansadas al borde del camino y

la mirada pareciera

un oscuro mezcladís, que proyecta eclipses

sobre el futuro incierto… Ponte manos a la obra

porque el amor en ocasiones

también es esto:

soledad, dolor, angustia, desasosiego…

Las botellas llenas con la ceniza de los días

no son más que un reflejo opaco

de lo que no se nombra,

lo oculto en el desván.

Demasiadas heridas abiertas quizás

contra las aristas de una verdad poliédrica,

excesivas llagas ulceradas

contra su sombra magmática.

Pero la vida sabemos

también es esto:

miedo, dudas, decepciones, desiertos…

La razón es simple, casi obvia:

cuando el amor y la locura

se miran en el mismo espejo

uno tiene la certeza

de que ambos son verdaderos,

mientras que la poesía

no es más que una preciosa mentira,

un decorado envoltorio

para las verdades del presente.

Así que recuerda

cuando las palabras no bastan,

cuando los versos son como aviones de papel,

dirigiéndose contra el suelo,

solo pueden hablar los corazones.

Espero tu respuesta.

Fronteras.

Si hay verdad en este mundo
habitará en la frontera,
en esos márgenes olvidados,
donde todo pasa y todo queda.

Si hay verdad en estos tiempos
inciertos como realidades paralelas
se enlazará en los vértices invisibles
que configuran sus esferas.

No hay más verdad que un nosotros
para que todo sea posible
una revolución de las caricias, un todo o nada,

al amanecer…

Aunque bien pensado, tus manos,
pequeñas como gotas de lluvia,
marcan el lugar y el momento, la encrucijada,
en la que se cruzan mi pasado añejo,
mi presente, mi libertad

y mi mañana.