A las futuras generaciones

“Tu verdad no, la verdad.

Ven conmigo a buscarla

La tuya guardatela.”

Antonio Machado.

Siento confirmaros lo que ya imagináis
que nacer es empezar a morir,
mientras duele el mundo
como un disparo en la frente
y las llamas del ocaso
desparraman un mar de sangre
sobre nuestras cabezas de plástico.

Vivir, morir, tal vez soñar
con otras posibilidades, deambulando por los márgenes
en busca de compañía
para creer que no estamos solos.
Ahí reside la esperanza,
la única disidencia posible.

Pueden tumbar los cuerpos y las almas,
pueden socavar las raíces de la voluntad.
Pero si dos personas o tres o cuatro o las que sean
se ponen a trabajar juntas por la verdad… El camino

habrá valido la pena.

Un lago bajo la lluvia.

“El tacto tiene memoria”

John Keats

Si le preguntamos a la piel
quizás nos cuente historias de un viaje
de ida y vuelta,
como una ruta circular
hacia nuestros nombres;
un abrazo retenido,
esa mirada que nos acarició desnuda,
el sexo húmedo y descarado…Y sin embargo
la memoria de la piel
es más profunda que todas las rosas,

no necesita que la toquen,
para que toda ella se erice
como un lago bajo la lluvia.

Como el mar al anochecer.

Estamos en el balcón del hotel
y me pido una copa de vino;

Ana solo bebe agua.

Ella sueña con que algún día

cuando yo muera

le quede algo vivo de mí.

Luego canturrea distraída
mientras mira su teléfono.
Yo quiero otra copa,
pero no la pido.
Mi sangre ya está condenada
y el futuro me parece oscuro
como el mar al anochecer.

Plaza 11 de septiembre

La libertad es una librería

Joan Margarit

El sol de noviembre revela
unas gotas de lluvia secas en el toldo sucio.

A este lado

unos aforismos de K. y otro café.
Al otro, el cielo está azul y las parejas pasean sus carritos de bebé
o pasean su amor, simplemente…

Sutil primavera la de este otoño
que hasta la gente triste parece amarse.

Llegué aquí preguntándome por la libertad, ahora que no la busco en las librerías,
pero mi mirada

recorre una y otra vez
-no sin cierta nostalgia-

los restos de una ilusión,
como unas manchas en el plástico
que no recuerdan que fueron nube.

Límites

El psicoanálisis

-como diría San Agustín-

intenta contener el oceano en un vaso de agua.

La poesía

-en cambio-

es mar, es abismo, es firmamento;

querer ponerle límites

es como pretender alcanzar el horizonte…

La verdad y lo infinito,

no entiende de terminos.