Para pensarte.

PARA PENSARTE: libre como eres,
a mi lado, con tu alegría de estrella
brillando sobre las sombras de lo infinito,
no necesito ni cerrar los ojos;
prefiero tenerlos abiertos para verte llegar.
Eres mi amor, mi esposa, mi amiga,
mi niña, mi compañera de viaje,
mi hogar al que volver, mi inspiración diaria,
y mi poema por escribir.
No entiendo a esas personas
que buscan a tientas
a alguien como ellos,
contigo aprendí
que las diferencias suman, se complementan,
vuelan juntas
como el viento y las hojas. Contigo
aprendí que la risa hace estallar la rutina,
que la soledad no se me clava
si eres tú quien maneja el puñal, que
el tiempo -ese incansable depredador-
es el mejor aliado para construir una relación.
Contigo supe
que el mejor libro aún está por leer,
la mejor película por descubrir,
la mejor canción por cantar
y que la pizza requemada
también se puede comer.
Como comprenderás
es fácil quererte, pequeña mía,
hasta cuando la tristeza nuble tu corazón
y desesperes cansada de la vida,
estaré ahí para preguntarte:
¿Quieres un café?

La guerra por dentro

La guerra es por dentro, sigue a tu instinto.

Che Sudaka.

Llevamos la guerra por dentro,
todos,
casi sin excepción.
La paz interior no es más que un armisticio
fugaz,
como un relámpago,
que ilumina por un instante
lo que fuimos, lo que somos
y lo que deseamos ser.
Dura solo un instante, el tiempo suficiente
para que podamos reconocernos antes de la penumbra.

Tanguillo del niño y la luna.

Soy la inmensa sombra de mis lágrimas” F. G. Lorca

El niño besó la luna
aprovechando que ésta dormía,
el niño besó la luna
y en su mente se hizo de día.

Las estrellas cantaron un tango
cuando la tierra estaba oscura,
las estrellas cantaron un tango
verde como la aceituna.

La semilla germinó aquella noche
cuando los poetas miraban el fuego,
la semilla germinó aquella noche
y el niño, ya hombre, lloró sus lamentos.

No hay luna ni beso en lo oscuro,
no hay luna ni beso en lo oscuro
si no lo iluminan tus versos.

Si no lo iluminan tus versos,
si no lo iluminan tus versos
el niño sigue en la cuna
ajeno al hombre y sus miedos.

Sobre la sed.

Beberte como sustituto natural a mi vacío,
insaciable agujero negro en constante atracción
a lo oscuro, a lo preservado en el hielo,
y a mi deambular por fronteras
entre lo real y lo simbólico, columnas
que sostienen mi necesidad de soñar
y nombrar lo inefable.

Beberte como reacción al estatismo
que me consume hasta atomizarme,
beberte como respuesta definitiva,
beberte, amor, y después
hacerlo en el sofá, en la cama,
en la cocina y en el suelo.

Seguramente
es una forma de deseo egoísta, pero,
cuando las horas pasan y el cielo
hace temblar mi alma como una hoja,
eres tú quien hace retroceder lo oscuro
con la luz natural de tu sonrisa.
Por eso te bebo.
¿tienes sed?

Aniversario

Seis años de sábanas desordenadas,
cafés largos y conversaciones prolongadas,
delimitan un lugar donde todo es posible:
las confidencias se desnudan,
los corazones se acompañan y los cuerpos
-siempre los cuerpos-
se liberan del peso de la rutina
ingrávidos y salvajes.
Seis años dan para mucho, pero
un instante contigo puede guardar una eternidad.
Mientras el mar de tu mirada siga acariciando mis playas
habrá un rincón secreto,
una cala inexplorada o un pretexto
para encontrarnos lejos de todo,
como se encuentran el cielo y el océano
en ese horizonte donde habita el deseo
y pervive lo inalcanzable.

Blowing in the wind

Los árboles ya no están,
pero el viento sigue todavía
peinando las calles con indiferencia.
Seguramente, no se de cuenta
de que ya casi nadie se estremece a su paso,
que solo se levantan a saludarle
la basura
             y los papeles perdidos
                           de algún incívico poeta.

Sórdidas respuestas soplan
en estos tiempos bárbaros,

mientras pisamos el acelerador
-como Thelma y Louise-
directas hacia el precipicio.

<<Aunque yo me haya cerrado como un puño, abres pétalo tras pétalo mi ser.>> E.E.Cummings

En esta mañana de febrero
me entregaría al mar
o a la tormenta;
sería silencio, sería olvido,
sino fuera
porque estás ahí
sembrando futuros
en mis desiertos.
Nadie,
ni el llanto, ni la música,
conoce como tú mi soledad.

Un día gris.

Hoy es un día gris
de esos amargos que dejan
irremediablemente
un regusto intenso a melancolía.
Por lo demás
todo sigue igual,

navegando en tus sueños,
yo
volado de ausencia.
Quizás la lluvia cumpla sus amenazas
y estalle contra el suelo
en un giro de guión imprevisible.
Así mañana
veremos crecer entre los adoquines
un tallo verde
que nos anuncie la primavera.

Sobre el amor.

El amor no cura. Es más
si amas aprenderás que el otro es
tan frágil como tú, tan vulnerable
al frío del silencio,
a su desolada inclemencia, y que
tu pecho y su pecho se comunican
por un aliento insólito, que no siempre
encuentra un camino o un ojalá.
Si amas, también,
conocerás al otro, sufrirás con él,
sus problemas serán tus problemas,
sus insomnios tus desvelos,
sus heridas llorarán en ti
como el largo lamento de un niño al nacer,
desnudo y exiliado de ti mismo,
de tu burbuja.
Si amas, todo este padecer será tuyo,
serán las notas graves de tu balada.
Si no amas, en cambio,
tu destino será más cruel y sencillo,
si no amas
simplemente
enfermas.