Tus ojos…

Tus ojos son tan oscuros como la noche y
como ella están llenos de vida. Me recuerdan
que la emoción es imprescindible entre tanto algoritmo,
que las palabras solo son un puente que comunica las miradas,
que los placeres de la vida pueden ser sencillos
como traer incansable una pelota sucia,
solo porque es mi mano la que la lanza.