Äktenskap

Hemos montado un mueble de Ikea
juntos, casi sin discutir,
me ha costado un par de oportunos cigarrillos
no hacerlo. Ana necesitaba comentar cada error que cometía.

Son cosas del matrimonio.

Pero es normal -si bien se mira-, porque
siempre me ha costado trabajar en equipo,
y, a veces, incluso trabajar a secas.

Lo cierto es que digiero mal las críticas. Aunque
cuando no llegan
es mucho peor. Solo me puedo enfadar
conmigo mismo.