Refugiado en la incertidumbre,
asume lo definitivo. Llega
un día en que todo pasa.
El mayor océano
cabe en una nube.
poetry
La noria

Las lágrimas rompieron su mirada
quebrando el horizonte de sucesos.
Rastro de sales, restos de vida.
En medio de la noche,
aquella multitud no era nada,
sólo sombras, como fantasmas.
Él la miraba; ella, temblorosa, le rehuía.
La noria giraba y regiraba
su incontrolable vaivén de emociones.
Pero sus miradas se encontraron
en medio del túnel.
Se escrutaron en silencio,
se reconocieron entre la bruma.
Él quiso saber si ella estaba mareada.
Ella le hizo prometer que sus lágrimas no serían en vano.
Canciones.
Canto
porque grito
al abismo en tu mirada,
al silencio opaco
que encadena tu párpados
y a las huellas invisibles
en las que me perdí.
Canto
porque la noche
no abandona a la mañana
y con la sangre
de tu sexo castrado
dibujo sombras
en las sombras de tu silencio.
Canto
para ti o
para nadie. Eso
no me importa.
Las canciones
sólo son canciones.
Una desesperada forma
de buscar el eco
que permanece
después de que el cielo
se parta con el rayo.
Cenicienta

Esta mañana Cenicienta
llega tarde al baile y a la vida.
Blancas cortinas ocultan
su tristeza e inquietud.
Ya no pisa con entereza.
Perdió entre telas de araña
la melodía que silbaba su reflejo,
siempre o casi siempre
atento a estas sutilezas.
En los páramos de química
dónde se perdió hace ya mucho
ya no reconoce a su sombra,
ni al ave marina. Todo aquello
quedó atrás, encerrado en libros
olvidados
en algún estante de la memoria.
El cristal quebrado de sus zapatos
abre las cicatrices
como aliento desgastado o insectos
en plena revolución.
Una vez derrocadas las ilusiones
su imaginación se sostiene
precaria
como una funambulista sobre el cable
incierto//////////y vacío
del pensamiento.
Las grietas del silencio

Mirarte
es intuir que
más allá del abismo o la colera,
los océanos de silencio,
hay luz, calor, sueños,
esperanza.
Hablarte
y escucharte es descubrir
que no hay vértigo incierto
ni muralla insalvable
que no levante nuestro orgullo
ni ceda ante el empuje inefable del
cariño.
Tocarte
es sentir que tu piel
es un mapa en braille
hacia mi felicidad
un poema que escribo sin palabras
beso a beso
para que cuando me mires,
me hables, me escuches y me toques
puedas medir nuestro amor
en miradas, besos, caricias, palabras y
silencios…
Imagen destacada: Soledad Córdoba
El Túnel
Tras las rejas oxidadas: cristales
de espanto y un silencio mohoso
en las cortinas; manchas de sangre
en la pared, un charco sobre la alfombra inmóvil, donde dos cuerpos: sin historia,
nombres, rostro, ni futuro
se observan
con la mirada apagada y las manos buscándose en un final interrumpido.
En el televisor encendido anuncian,
con grandes palabras, la luz al final del túnel.
De silencios y abismos. Un reencuentro.




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